2004-06-18 00:00:00
Diario de San Fernando
La inmigración es el único crimen que crea miedo de las víctimas
Entre 600.000 y un millón de inmigrantes ilegales viven en el país y unos dos mil han muerto en los últimos quince años en su intento de cruzar el Estrecho para llegar a España. Son datos aproximados y con carácter extra-oficial que aportó ayer el periodista y escritor Juan José Téllez durante su ponencia en el marco de las jornadas de formación en materia de inmigrantes destinada a profesionales de la atención primaria de la ciudad. A iniciativa de la Fundación municipal de Servicios Sociales y con la subvención de la Junta de Andalucía, estas jornadas se clausurarón hoy en el hotel AC Salymar y han dado cabida durante dos días a varios especialistas en el fenómeno migratorio, como el jefe de servicio de la Dirección General de Políticas Migratorias, Manuel Borrero Arias, y hoy mismo a la coordinadora provincial de Políticas Migratorias de la Junta, María Colón Lozano. La posible solución que aportó Téllez a los errores que a veces cometen los medios de comunicación en el tratamiento de este tema pasa por una mayor humanización de los implicados: "Hay que contar la historia de cada inmigrante, ponerle rostro, nombre, para que no termine convirtiéndose en un simple fardo". Además, propuso a nivel profesional evitar el empleo de términos con connotación negativa como "invasión", "oleada", "avalancha" o "interceptar", aunque éstos a su juicio en la mayoría de ocasiones los impone el poder institucionalizado. A nivel social, el periodista abogó por la convivencia o el espíritu de compartir las costumbres autóctonas en detrimento de las nociones de tolerancia o integración. El peligro de la xenofobia y el racismo estriba, a su parecer, en la posible implantación en un futuro de un poder fascista. En contra de la creencia generalizada, el conferenciante aclaró que cruzar ilegalmente una frontera no es considerado judicialmente un delito sino una infracción, aunque las imágenes de detenciones de inmigrantes hagan creer lo contrario. "La inmigración es el único crimen", aseveró, "en el que tenemos miedo de las víctimas. La responsabilidad, en todo caso, está en la sociedad y en el poder".