ES BONITO EL AMOR CUANDO SE HACE
Si yo te prometiese no llamarte nunca
al número de móvil que quizás no me dieras
y tal vez te jurase que no recordaría
ni un solo minuto de lo que ocurriese esta noche.

Si yo te asegurara que tu rastro en la niebla
se esfumaría pronto como un fantasma
o con un desconocido
con quien te cruzaras de prisa en la estación del Ave.

Si yo te confirmara que sólo habría gemidos,
caricias encendidas, el sudor en las carnes
y una lengua de fuego explorando los besos
o el galope del gozo repicando en la alcoba,

qué sentido tendría, qué sentido tendría.