DESENLACE
Mi nombre, que era falso, el humo lo escribía
Con el lápiz del cigarrillo
Que colgaba de una rubia.
Nada más leal que el miedo, predije
Con la gana de volver a mi rutina.

Yo tuve una costumbre escondida entre mis años,
Ladrona como un fraile y cobarde como el tiempo.
Mi oficio me aparaba del dios de la aventura
Y me arrastraba a bordo de un hogar confortable.

Yo escribí al Deseo una larga carta
Y le pedí disculpas por ser su traicionero.
Adiós, adiós, repuso
Como un jarro de alma fría.