Paco de Lucia y Camarón: la resurreción de una calumnia
Los ese eme ese repiten la calumnia: “Paco, ratero, devuelve el dinero”. En un foro de Yahoo, alguien llega a preguntar: “¿Qué opinas que Francisco Sánchez, Paco de Lucía, y su padre, se hayan apoderado de las canciones que compusieron entre él y Camarón, y que hoy en día los hijos del Camarón vivan en la pobreza ya que no reciben royalties de más de 200 canciones que ambos compusieron? ¿De qué sirve que De Lucía llore a “su amigo Camarón” si no le da lo que merece a la viuda y sus hijos?”.

Casi catorce años después de la muerte del cantaor de la Isla, vuelve a circular la infamia que provocó que durante su entierro insultaran a Paco de Lucía. Meses antes del fatal desenlace, un productor italiano llamado Pino Saglioco ofreció a Camarón una suma astronómica por los derechos de sus cantes. Pero no sabía que José no era autor de la mayoría de ellos y que, en España, la ley protege, de un lado, los derechos de autor, y de otro las casas discográficas negocian con los intérpretes los royalties correspondientes.

Autores como Enrique Montiel, Francisco Peregil, Andrés Marín, José Manuel Gamboa o Faustino Núñez, en sucesivos acercamientos a la figura de Camarón de la Isla, esclarecieron sobradamente toda esta polémica. También lo hizo Félix Grande en su libro “Paco de Lucía y Camarón de la Isla” (2000) o Nacho Sáenz de Tejada, desde las páginas de “El País”. Pero ha bastado que José Candado, que se da a conocer como el “road manager” de Camarón, apareciera semanas atrás en el programa “Aquí hay tomate”, de Tele5, para que la polémica se reabra. Candado, que contribuyó lo suyo a que Camarón dejase la droga y que lo escoltó hasta su muerte, publicó hace cuatro años un libro junto a Luis Fernández Zaurín, bajo el título de “Camarón, biografía de un mito”. Ahora, cuando constituye todo un superventas en rústica, ha recurrido a esta vieja infamia para poner en cuestión la legitimidad de los derechos que percibe Paco de Lucía, autor de una copiosa obra junto a Camarón, producida en buena parte por Antonio Sánchez Pecino, padre del primero.
La controversia prosiguió en otra parrilla televisiva, en el prime time de Antena 3, a bordo del programa “¿Dónde estás corazón?”, en el que su presentador Jaime Cantizano recibió a Dolores Montoya, “Chispa”, la viuda del cantaor, para insistir en este asunto, aunque con palabras más medidas que Candado. Claro que la sombra de la duda volvió a sobrevolar el plató en donde los colabores del programa abordaban otros temas de enjundia, aquellos relacionados con la Operación Malaya y algunos de sus protagonistas directos o indirectos: Isabel Pantoja, Julián Muñoz y Mayte Zaldívar, entre otros famosos, como se anunciaba en la nota publicitaria del espacio.
Hasta ahora, Paco de Lucía también ha sido sumamente cauto a la hora de pronunciarse respecto a esta cuestión. Sus allegados entienden que no quiere hacer crecer esta enorme bola de injurias y de medias verdades o de medias mentiras. Frente a todo ello, artistas y críticos flamencos ultiman la firma de un documento en el que básicamente manifestarán su “repulsa por los comentarios que han vuelto a suscitarse a través de los medios de comunicación y que imputan a Paco de Lucía por un delito que no cometió nunca: lejos de aprovecharse económicamente de Camarón de la Isla, le apoyó artísticamente en todo momento y contribuyó a que su voz y su figura adquiriese proporciones de leyenda”.

“Catorce años después de la muerte del genial cantaor de San Fernando, personajes a quienes no merece la pena mencionar han vuelto a poner en tela de juicio la honradez del guitarrista que acompañó a José Monje en una aventura musical irrepetible. Nada más lejos de la realidad: Paco de Lucía no ha cobrado de la discografía completa de Camarón ni una sola peseta ni un solo euro que no le correspondiese legalmente”, asegura el escrito que se hará público en breve.

En España y en otros países, se recuerda en dicho documento, los derechos de autor corresponden estrictamente a los compositores de la letra y de la música que ellos mismos u otros artistas interpretan. En el caso de José Monje Cruz, Camarón de la Isla, la Sociedad General de Autores de España registró su inscripción a 19 de enero de 1982 y al día de su muerte tenía registradas 27 obras en las que figuraba su nombre y por las que sus herederos perciben los derechos correspondientes: en 20 de ellas, se le señalaba como autor, en 1 como compositor y 6 como autor-compositor.

El resto de las 137 piezas que cantó corresponden a otros autores, tanto de letra como de música, entre quienes figura Francisco Sánchez, conocido internacionalmente como Paco de Lucía, que aparece como compositor en 36 temas, con un 25 por ciento de derechos, poniendo a menudo música a letras de Antonio Fernández Díaz “Fosforito” o a las de su propio padre. El resto de los derechos conciernen a autores como, precisamente, Antonio Sánchez, padre de Paco y primer mentor discográfico de Camarón, a José Sánchez, conocido por el nombre artístico de Pepe de Lucía, a Ricardo Pachón, Antonio Humanes, Kiko Veneno, Juan Luis Guerra, Miguel Hernández, Federico García Lorca, Fernando Villalón, Omar Keiam, José Blas Vega, Rafael de León y el maestro Solano, José Torregrosa, Joaquín y Antonio Carmona, F. Díaz Velázquez, Antonio Casas, Paco Ibáñez, Paco Ortega, M.S. Melchor, José Soto, José Fernández Torres, Juan Antonio Salazar, Juan López Romero, Vicente Amigo, Diego Carrasco, Rafael Fernández, Carlos Lencero, César Cadaval, Miguel Mangüesín, Ramón Trujillo, José Rodríguez, Casilda Varela, Isidro Muñoz, José Manuel Evora o Mario Cavagnaro Llerena.

“El problema de que los beneficios económicos de la obra de Camarón no repercutan en mayor cuantía en sus familiares no estriba en los derechos de autor, sino en los porcentajes relativos a las ventas de sus discos que, en vida del cantaor, sólo alcanzaba a un 9 por ciento de los discos vendidos en España y a un 4,5 por ciento de los comercializados en el extranjero. Hasta el momento de su muerte y según datos de su propia compañía, Camarón había vendido tan sólo 361.172 ejemplares de sus 19 discos. Con posterioridad, los herederos de Camarón suscribieron contratos más ventajosos con las discográficas que mejoraron dichos ingresos dado que, desde luego, subieron exponencialmente las ventas”.

Los firmantes de dicho escrito también reclaman “que cesen los rumores, insidias y acusaciones miserables que no sólo intentan mancillar la buena fama de Paco de Lucía sino que distraen la atención de lo que resulta de verdadera importancia: Paco y José supusieron, juntos, una leyenda imborrable con la que no podrán acabar los embusteros ni los mezquinos, los fanáticos ni los envidiosos”.